Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Su Protección | January 28, 2016

Scroll to top

Top

No Comments

De paseo con nuestro perro

De paseo con nuestro perro
Su Protección

Salir a la calle es algo más para el animal que “estirar las patas”.

Aunque es difícil encontrar sitios adecuado para el esparcimiento de los canes, debemos proporcionarles suficientes salidas al día.

Por muy cansados que lleguemos, por muy pronto que nos levantemos… nuestro querido compañero de cuatro patas necesita un tiempo, su tiempo de ejercicio y esparcimiento fuera del hogar.

Aunque la cruda realidad nos confirma que las estructuras arquitectónicas ciudadanas no han buscado la sencilla integración del animal de compañía por excelencia, el propietario, responsable e interesado en la salud y esparcimiento de su buen y fiel amigo, debe estimularse el intelecto.

No es lo mismo vivir en una población rodeada por grandes extensiones de campo, que habitar en el centro de una populosa ciudad… en realidad al perro, le da igual, siempre y cuando pueda transitar a nuestro lado.

Muchos propietarios piensan, equivocadamente, que el perro es “infeliz” si tiene que pasear a nuestro lado, “amarrado cruelmente” mediante un collar y una correa… por poner un ejemplo, para el animal sería algo similar a dar un paseo con nuestro hijo cogidos de la mano… no es tan horrible ¿no?

Por supuesto que a nuestro querido compañero le gusta correr, saltar, interaccionar con otros animales, seguir los estimulantes olores que inundan su especializada nariz… pero, con cuidado, con mucho cuidado…

Las clínicas veterinarias reciben cientos de visitas de animales “perfectamente educados”, que “saben” caminar sueltos, pero, que en un determinado momento “olvidan” todas las buenas costumbres y enseñanzas y cruzan una calle llena de vehículos.

Unos buenos paseos diarios (sería ideal tres veces al día), con collar y correa, de no menos de media hora, aseguran ejercicio, interacción con el medio… si además disponemos de un parque con zonas acotadas para animales (aunque casi siempre se encuentren en deplorables estados higiénicos), o de zonas abiertas, intentemos aprovecharlas.

Quedémonos con una clara idea: al animal necesita salir de casa, pero, lo que más le gusta, es que en ese paseo, le acompañe su amigo de dos patas.

Submit a Comment