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Su Protección | February 15, 2016

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El chequeo en casa de nuestros animales

El chequeo en casa de nuestros animales
Su Protección

La actuación diaria del propietario sobre el animal (cepillados, caricias…) permite un contacto afectivo importante y “de regalo” un “chequeo rutinario”.

Todos los días del año debemos tener presente que el animal no puede lavar sus orejas, “quitarse las legañas”, recortar sus uñas… como tampoco puede decirnos que se siente mal… hasta que los síntomas hacen el problema evidente.

Es labor del propietario realizar las siguientes pautas de control:

DIENTES

- Proporcionar un alimento seco para conseguir una correcta higiene dental.

- Acostumbrar al animal desde pequeño a una limpieza dental (mínimo una vez a la semana) con cepillo y dentífrico específico para perros.

- Si existe mal aliento, inapetencia, sarro o enrojecimiento de encías… ¡¡al veterinario!!.

OREJAS

- Limpiar los oídos al menos una vez a la semana con gasas o papel suave y seco.

- No utilizar bastoncillos, podemos lesionar importantes estructuras internas.

- Ante sacudidas de cabeza, secreciones auriculares, enrojecimiento… ¡¡al veterinario!!

OJOS

- Limpiar diariamente las secreciones (“legañas”).

- Recortar o separar los pelos que puedan afectar al globo ocular (consultar con el veterinario y el peluquero).

- Ante aumento de secreciones, “guiños” continuos, opacidad… ¡¡al veterinario!!.

PIEL Y PELO

- Debemos cepillar diariamente al animal: a pelo y a contrapelo.

- Los baños se realizarán con productos específicamente diseñados para mascotas y siguiendo las pautas de tiempo recomendadas por los profesionales.

- Los cortes de pelo deben realizarse por los profesionales.

- El uso de productos antiparasitarios externos mantendrán libres a nuestros animales de molestias y enfermedades.

- Las caricias mejoran nuestra relación con el animal y nos permiten encontrar posibles lesiones (bultos, tumoraciones, parásitos…)

- Ante caídas excesivas de pelo, caspa, rascado continuo… ¡¡al veterinario!!.

Aparte de estas sencillas pautas, indicaremos los principales síntomas que debemos tener presentes en nuestro chequeo casero:

SACUDIDAS DE CABEZA Y/O CABEZA LADEADA

Suelen ser síntomas inequívocos de problemas auriculares; las molestias pueden deberse a acumulo de suciedad, infección (otitis) o cuerpos extraños alojados en el conducto auricular (espigas principalmente).

Ante estos síntomas revisaremos visualmente el oído para confirmar sospechas, y antes de ponernos “manos a la obra” utilizando “herramientas” (fármacos, bastoncillos para oídos,…) que pueden no ser necesarias e incluso perjudiciales, acudiremos al profesional para que diagnostique de forma exacta y aplique el tratamiento correcto.

 

MAL OLOR Y SECRECIONES AURICULARES

Son otros síntomas que vienen a confirmar patologías auriculares; una vez más debemos recalcar la importancia de la no aplicación de tratamientos sin consultar; muchas de las otitis crónicas que se observan en las clínicas veterinarias son debidas a tratamientos inadecuados realizados por el propietario, utilizando fármacos “de otras veces” o recomendados por amigos y vecinos.

 

LEGAÑAS

La secreción ocular denominada comúnmente “legaña” es debida a una mayor producción de lágrima o a la producción de secreciones específicas de infecciones o variados problemas oculares.

Muchas veces la legaña sólo es síntoma de un propietario poco preocupado por la higiene de su mascota; en otros casos es síntoma de procesos irritativos, como pelos que se introducen en el ojo (caniches, bobtails…) o patologías como el entropion (párpado dirigido hacia el globo ocular- irritación del globo por las pestañas).

También puede ser síntoma de infecciones oculares (conjuntivitis) y otras variadas patologías.

El propietario deberá mantener la higiene diaria de esta zona y acudir al veterinario si evidencia una secreción mayor a la habitual o si esta secreción se acompaña de otros síntomas oculares (enrojecimiento, parpadeo,…).

 

NARIZ SECA 

No siempre el que un animal presente la nariz seca (trufa) es indicativo de alta temperatura corporal (fiebre).

Puede orientarnos si aparte de la sequedad existe decaimiento y malestar general.

El único método fiable para confirmar la fiebre ya está inventado y se llama termómetro.

 

MOCOS

O secreción nasal; como en el caso de las legañas, no todas las secreciones nasales son iguales y es por ello que guardan distintos significados: una secreción acuosa transparente no suele ser de importancia y más bien refleja un proceso irritativo (cuerpo extraño) o un proceso infeccioso leve; cuando la mucosidad se hace más densa y con coloraciones (amarillo-verdoso con o sin sangre) suele ser indicativo de un proceso infeccioso respiratorio de importancia.

No pensemos en nuestros catarros y no mediquemos al animal sin control del profesional: muchos procesos de este tipo son la punta del iceberg de graves enfermedades respiratorias, cuya correcta evolución depende de la rapidez con la que el propietario acuda con su animal a la clínica veterinaria.

 

ESTORNUDO 

Síntoma de irritación del aparato respiratorio (nariz principalmente).

Nuestros animales de compañía suelen estornudar por causas irritativas como cuerpos extraños alojados en las fosas nasales (vegetales, arena, polvo…), aunque también pueden ser síntoma de infecciones de los senos nasales (sinusitis) o de otras patologías respiratorias.

 

MAL ALIENTO

Técnicamente halitosis; este mal olor que en muchas ocasiones nos hace plantearnos seriamente la convivencia con nuestra mascota tiene varias posibilidades de aparición: en primer lugar las patologías dentales como el acumulo de sarro, las gingivitis… lo que conocemos como enfermedad periodontal (conjunto de problemas que afectan al diente y a sus estructuras próximas); en segundo lugar enfermedades sistémicas (generalizadas) como patologías renales o digestivas.

Nuestra actuación pasa por acudir al veterinario para que diagnostique la causa del mal olor; en caso de enfermedad periodontal aplicará un tratamiento antibiótico contra la posible infección y posteriormente realizará una limpieza dental. De nuestra parte estará prevenir estos problemas con alimentación seca y con limpiezas semanales de los dientes de nuestra mascota.

 

VÓMITO “EN CLARA DE HUEVO BATIDA”

Cuando “estamos mal del estomago” producimos más saliva de la habitual y la ingerimos; todo ello de forma inconsciente… ¿curioso, no?.

Este método natural de defensa es como si nuestro organismo y el de nuestros animales decidieran “prepararse” un vasito de bicarbonato; la saliva ingerida actúa mitigando las molestias gastrointestinales y en contacto con el estomago da un aspecto de una clara de huevo batida.

Si la irritación digestiva es fuerte se produce un vómito y este contenido sale al exterior.

Si evidenciamos este tipo de vómito podemos pensar que nuestro animal ha comido algo inadecuado, que se ha pasado comiendo (o nosotros dándole alimento)…

Podemos mantener un día a dieta de alimento a nuestro amigo y al día siguiente repartir mucho su alimento; si siguen los vómitos acudiremos al veterinario.

 

VOMITA EL ALIMENTO ENTERO

Cuando el animal expulsa mediante el vómito la comida con la misma presencia con la que entró, suele ser indicativo de que comió con ansia y con gran velocidad, o que existe algún tipo de obstrucción que impide el tránsito normal del alimento por el aparato digestivo.

Dejaremos al animal sin comer 24 horas y si al volver a darle las comidas espaciadas sigue vomitando, acudiremos al veterinario.

No esperaremos 24 horas si el animal está decaído, con fiebre, o se resiste a los movimientos; en este caso acudiremos al veterinario de inmediato, ya que puede existir algún grave problema en el tránsito digestivo (torsión de estomago, cuerpos extraños,…).

 

TOS

Esta sintomatología puede producirse por procesos irritativos o infecciosos del aparato respiratorio, por ingestión de cuerpos extraños (irritación faríngea), por problemas cardíacos,…

No medicaremos al animal bajo ningún concepto; acudiremos al veterinario e intentaremos describir la tos lo mejor posible ( horas más habituales, tras las comidas, tras el ejercicio…).

 

ARRASTRAMIENTO DE CULO

Aunque la mayoría de los propietarios siguen pensando que este curioso método de rascado de tan indigna parte es síntoma exclusivo de un problema parasitario, debemos decir que esto no es así: son contados los casos en los que el animal pueda restregar su zona perineal por el suelo por causa parasitaria, y son multitud (casi la totalidad) los que realizan este número circense por un problema en sus glándulas perianales.

No existe otra razón: el animal se encuentra molesto porque sus glándulas le molestan (infección, irritación, taponamiento,…) e intentan aliviarse “comprimiéndolas” contra el suelo.

Acudir al veterinario para que sea él el que comprima las glándulas o aplique el tratamiento más oportuno.

 

FLUJO VULVAR

La salida al exterior de la vulva de flujos suele ser un claro indicativo de una infección del aparato genital de la hembra (piómetra).

Si esto se acompaña de polidipsia (bebe mucho), poliuria (orina mucho), decaimiento y fiebre, acudiremos inmediatamente al veterinario: es más que posible que sea necesaria una intervención quirúrgica para resolver el problema.

 

ORINA MUCHO

La causa más habitual de poliuria es la infección urogenital.

Las cistitis, las uretritis, las piómetras… son infecciones que provocan este síntoma, aunque también otras patologías pueden provocarlo: cristales o cálculos urinarios, hembras castradas,…

Acudiremos al veterinario para diagnosticar y aplicar el tratamiento oportuno.

 

BULTOS, PROTUBERANCIAS…

La aparición de masas abultadas de distinto tamaño y consistencia en cualquier localización orgánica deben ser valoradas por el profesional, sobre todo aquellas de crecimiento rápido.

En muchos casos serán simples quistes, o inoportunos y molestos abscesos, pero siempre debemos tener presente que una formación extraña en un organismo vivo “puede decidir” evolucionar hacia la malignidad en el momento más inoportuno.

Ante cualquier tipo de bulto, en cualquier parte, siempre al veterinario.

 

CAIDA DE PELO, COSTRAS, ESCAMAS…

Aparte de las mudas naturales de temporada, la caída del pelo puede deberse y se debe en la mayoría de los casos a una alimentación no del todo correcta.

También la caída de pelo o una mala calidad del mismo puede ser indicativo de alguna patología orgánica que impide que el pelo se encuentre en las mejores condiciones.

Las costras, los enrojecimientos, las calvas… todas ellas son lesiones que deben ser consultadas con un veterinario especializado en dermatología.

No aplicaremos remedios caseros ni tratamientos aplicados en otros casos: los problemas de piel pueden ser de una apariencia similar, pero con causas totalmente distintas.

 

DIARREA

No siempre que un animal tiene diarrea está enfermo; como ejemplo el del perro que en verano se pega un atracón de agua y … “diarrea al canto”.

Si nuestro animal padece este desagradable síntoma aplicaremos la dieta de 24 horas de sólidos y daremos la comida muy repartida transcurrido este tiempo; si no se soluciona el problema acudiremos al veterinario.

No esperaremos las 24 horas si la diarrea es continua, ya que existiría riesgo de deshidratación, principalmente en cachorros y en animales vejetes.

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