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Su Protección | December 24, 2015

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Gatos geriátricos

Gatos geriátricos
Su Protección

El mayor interés de los propietarios, los avances en nutrición y farmacología y la especialización de los profesionales sanitarios, ha conseguido que la vida media de los felinos haya experimentado un considerable aumento en la última década.

Encontrarnos en los hogares con gatos de más de diez años ya no es una excepción, sino algo normal y por supuesto totalmente deseable. Los propietarios de animales de compañía desean que su amigo disfrute de una larga y sana vida a su lado, y por ello es cada vez más frecuente que los animales considerados “senior”, “vejetes” o geriátricos visiten con más frecuencia las clínicas veterinarias.

Un gato senior se diferencia de un animal adulto en su vulnerabilidad; esta “facilidad” para tener problemas, padecer “goteras” no debe ser confundido con la enfermedad…
Un gato geriátrico puede disfrutar de una excelente calidad de vida, con los “achaques” normales, pero con una función vital envidiable.
Un animal geriátrico es aquel que sufre una disminución progresiva de sus capacidades ante situaciones de estrés fisiológico interno y externo; esta disminución de las facultades aumenta la vulnerabilidad y conduce al ser vivo de forma irreversible hacia la muerte.

Se considera que un gato es senior o geriátrico a partir de los siete años de edad; si bien es cierto que para muchos propietarios es difícil asumir que su gato entre en una fase de vida distinta a partir de una fecha concreta, sobre todo cuando el animal “está como una rosa”, debemos pensar que el traspaso de esta frontera solo es un aviso, un toque de atención para cuidar aún mejor a nuestro felino amigo.

A partir de ese momento, al atravesar la frontera, debemos tener en cuenta los siguientes puntos:

- Combatir los problemas existentes (en caso de tenerlos)
- Controlar y prevenir la aparición y el desarrollo de las enfermedades geriátricas.
- Mantener un peso correcto a través de una alimentación adecuada a las características del animal.

Un punto a tener también en cuenta en el cuidado de los gatos senior es el mantenimiento de un correcto estado de la masa muscular; en los perros este punto es más fácil gracias a los paseos por e exterior; en el caso de los felinos se obtienen resultados proporcionando al animal suficientes momentos al día de juego y esparcimiento; en demasiadas ocasiones bajamos la guardia y permitimos que el sedentarismo unido al paso del tiempo empeoren las condiciones musculares del animal.
El ejercicio diario, además de mantener los músculos en estado óptimo, permite una correcta circulación sanguínea y la eliminación de excrementos.

ALIMENTACIÓN.

Un gato senior podrá padecer problemas dentales, una disminución en su capacidad olfativa y enlentecimiento paulatino de las funciones digestivas (estómago e intestino).
Todas estas circunstancias nos conducen a la búsqueda de un alimento adecuado a la edad y situación del animal; para ello debemos apoyarnos en el veterinario que tras la valoración del caso concreto y tras confirmar o excluir la existencia de patologías asociadas, prescribirá un alimento. Ese producto, y no otro, ese alimento, sin “aditamentos” caseros, será el único que consumirá el animal; si seguimos “a rajatabla” las recomendaciones del profesional estaremos regalando salud y tiempo a nuestro buen amigo.

Una alimentación adecuada para los gatos geriátricos debe cumplir los siguientes requisitos.

- Agua: los gatos senior tienen una mayor tendencia a la deshidratación (medicamentos, alteraciones renales…) por lo que el acceso a agua fresca, limpia y en cantidad suficiente debe asegurarse.
- Energía: el envejecimiento se asocia a una reducción de la masa muscular, a un aumento de la grasa subcutánea y a una posible disminución de la temperatura corporal; estos animales suelen ser menos activos. Por ello las necesidades energéticas son variables y se fijarán dependiendo del estado general y el peso del animal (prescripción veterinaria).
- Fósforo y Calcio: las enfermedades renales son uno de los principales caballos de batalla de los gatos geriátricos; hasta un 30% de los felinos que alcanzan los quince años sufren fallos renales crónicos; por esta razón es importante que el alimento ofrecido no aporte un exceso de fósforo; se ha constatado que un control en la ingesta de este mineral en la alimentación de los gatos senior retrasa la progresión y la gravedad de la enfermedad renal.
- Proteínas: en el caso de las proteínas existe cierta discrepancia entre los investigadores; unos argumentan la necesidad de un mayor aporte de proteína debido a las pérdidas de masa muscular que padecen los animales senior… por otra parte, otro grupo de investigadores sugiere un menor aporte proteico por la prevalencia de patologías renales.
La conclusión es que deben tomar la misma cantidad de proteína que en el estado adulto, pero proteínas de mayor calidad.
- Grasa: una baja ingesta de grasa contribuye a prevenir la obesidad… pero en ciertos animales senior que tienden a perder peso, una mayor proporción de grasa en el alimento facilita una mayor ingesta de energía y mejora la palatabilidad y el aprovechamiento de las proteínas. Los niveles de grasa del alimento deben satisfacer la necesidad energética requerida para alcanzar el peso y la condición corporal ideal.
- Fibra: los gatos senior suelen presentar problemas de estreñimiento, por lo que el aumento de fibra en la dieta está plenamente justificado; pero la fibra no solo favorece una correcta actividad intestinal… el incremento de fibra en la dieta de los animales mayores ayuda a controlar la tendencia a la obesidad y reduce los problemas glucémicos en animales diabéticos.
- Textura del alimento: uno de los grandes problemas de los animales de edad avanzada es la enfermedad dental; los alimentos ingeridos también pueden ayudar a reducir y prevenir este tipo de problemas; una dureza, estructura y composición adecuada del alimento será fundamental para proporcionar una correcta salud oral a los animales ancianos.

ENFERMEDADES.

Los gatos senior deben ser revisados periódicamente para evaluar la posible presencia de patologías; es ideal que estas revisiones se realicen al menos una vez al año.
Entre los principales problemas que debemos conocer para poderlos evitar están:

- Órganos de los sentidos: El gato geriátrico experimenta una disminución de la capacidad olfativa, lo que provoca un menor interés por el alimento, disminución de peso… Pero no sólo disminuye la capacidad olfativa, el resto de percepciones sensitivas también disminuye (audición disminuida, agudeza visual disminuida…)

- Sistema gastrointestinal: la enfermedad periodontal es una de las enfermedades más comunes en los gatos geriátricos; las gingivitis, la pérdida de piezas dentales, la disminución de la producción de saliva, las úlceras en la boca… producen un menor interés por el alimento; pero los problemas gastrointestinales no solo parten de la boca; existe disminución de la función hepática, peor absorción intestinal, peor movilidad del colon… Estos cambios son los responsables de estreñimiento, flatulencia…

- Sistema hormonal: La diabetes mellitus es la enfermedad endocrina más frecuente en los gatos, principalmente en los animales obesos; también pueden padecer hipertiroidismo (aumento de producción de hormonas tiroideas) que se manifiesta con hiperactividad, adelgazamiento acompañado de excesivo apetito…

- Sistema tegumentario: los tumores cutáneos pueden ser considerados como los de más frecuente presentación en los gatos senior; los tumores mamarios de las hembras, las neoplasias digestivas y las neoplasias de células hematopoyéticas y linfáticas (leucemias, linfoma) son también frecuentes en estos animales.
También podemos decir que la piel de estos animales mayores sufre una clara pérdida de elasticidad y que el pelo suele presentarse en mal estado.

- Sistema urinario: El fallo renal crónico, como ya hemos comentado, es la enfermedad geriátrica “por excelencia” para los gatos; las causas son difíciles de encontrar, pero si podemos decir que los animales manifiestan síntomas cuando el problema está bastante avanzado; entre los principales síntomas tenemos adelgazamiento, perdida de apetito, vómitos, mayor consumo de agua, mayor emisión de orina… Si el problema renal se asocia con hipertensión se puede desencadenar una perdida total de la visión (desprendimiento de retina, glaucoma).

ALTERACIONES DEL COMPORTAMIENTO.

Pero no todos los problemas de los animales senior afectan a los órganos, aparatos o sistemas… las patologías o problemas de comportamiento adquieren gran relevancia en los gatos geriátricos.
Es muy importante que el veterinario distinga claramente si el problema observado en el gato senior es debido a un problema orgánico o a un “puro” problema de comportamiento; ciertos problemas orgánicos (dolores dentales) pueden producir reacciones agresivas del animal… en este caso el problema no es de comportamiento (agresividad), es un problema orgánico (dental) el origen de la situación.

Entre las causas más frecuentes de visita a las clínicas veterinarias por alteraciones de comportamiento, tenemos las siguientes:

DISFUNCIÓN COGNOSCITIVA: Los problemas debidos al deterioro de la función mental, como la dificultad para reconocer lugares, sitios o personas conocidas, las alteraciones de la vocalización, la desorientación, las alteraciones del sueño, el ensuciamiento… provocan “dificultades” en la relación del gato con el propietario. La disfunción cognoscitiva puede aminorar su impacto con tratamiento, que solamente será paliativo; será necesario complementarse con cambios de manejo, variaciones en el entorno… El propietario debería tener muy presente que para paliar este indeseable efecto de la avanzada edad de su gato, la estimulación mental continua (diaria) y el ejercicio, pueden paliar en cierta medida el deterioro de la función mental.

AGRESIÓN: Los problemas físicos y neurológicos son, en muchos casos, la causa que predispone a una actitud agresiva del animal; en todos los gatos que presenten una conducta agresiva sería fundamental descartar la presencia de un dolor subyacente; los problemas musculoesqueléticos, las patologías dentales… pueden ser los detonantes de una agresión. También los déficit sensoriales de los gatos geriátricos pueden desencadenar agresiones: por ejemplo… un gato que tenga miedo a las personas es capaz de evitarlas cuando aprecia su cercanía… en animales con déficit sensoriales, no llegan a apreciar la presencia de la persona y de repente “aparece frente a ellos”; esto puede conducir a una conducta inmediata de evasión (si los recursos físicos se lo permiten) o a una agresión directa (defensa o miedo).
Las enfermedades del sistema nervioso, las alteraciones endocrinas, los cambios hormonales… también contribuyen a la agresión.

AGRESIÓN INTRAESPECÍFICA: la introducción de un nuevo animal de compañía, los cambios de vivienda y los cambios producidos por el envejecimiento pueden acabar en agresiones intraespecíficas. Cuando un gato geriátrico padece disfunciones sensoriales, disminución de la movilidad, aumento de dolor, irritabilidad… es fácil que se produzcan interacciones negativas con individuos de su misma especie.

VOCALIZACIÓN EXCESIVA: Los animales de compañía geriátricos suelen ser más sensibles a las situaciones estresantes; los cambios de entorno y ambientales o ciertas patologías, facilitan la presentación de conductas inadecuadas como la vocalización excesiva. Esta mayor sensibilidad unida a patologías del sistema nervioso y ciertas enfermedades, contribuyen al aumento de las vocalizaciones (número e intensidad).

ENSUCIAMIENTO DE LA VIVIENDA: Los cambios en el entorno y en los horarios de un gato ayudan a la aparición de problemas de ensuciamiento y conductas de marcación. No debemos olvidar que ciertas patologías también provocan aumentos en la frecuencia de eliminación y/o disminución del control de los esfínteres de los animales geriátricos. Los problemas musculoesqueléticos como debilidad, artritis, atrofia muscular… pueden producir una dificultad variable para que el gato llegue o acceda o la bandeja de lecho absorbente. Por último, algunos gatos geriátricos dejan de utilizar la bandeja de lecho absorbente por la confusión mental asociada a la disfunción cognoscitiva.

PROBLEMAS DEL SUEÑO: Los gatos desvelados o que no duermen durante la noche deben ser valorados en busca de patologías antes de sospechar problemas de comportamiento. Las alteraciones sensoriales de los animales geriátricos pueden influir negativamente en la profundidad del sueño; la edad también produce alteraciones den los ciclos de sueño-vigilia.

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