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Su Protección | December 28, 2015

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Infección de las vías urinarias

Infección de las vías urinarias
Su Protección

Las infecciones de las vías urinarias provocan una gran variedad de patologías; para que la infección se desarrolle en cualquiera de las estructuras se debe producir previamente una invasión de uno o varios tipos de microorganismos.
En la mayoría de las ocasiones, los síntomas de patología urinaria hacen plantearse al propietario la posibilidad de una cistitis. La vejiga de la orina es solamente una de las posibles estructuras afectadas; la realidad es que si un perro padece una infección de la vejiga de la orina, esta estará asociada a una infección de la uretra, por lo que sería más lógico hablar de una infección urinaria inferior o de una uretrocistitis.
Por la misma razón, si la infección afecta al riñón no deberíamos pensar que solamente la parte externa e interna (parénquima y pelvis renal) del órgano se verán afectados; los uréteres también sufrirán la infección, por lo que la denominación debería ser infección urinaria superior.
Las infecciones urinarias, como vamos viendo, pueden afectar a una sola de las estructuras como el riñón (pielonefritis), el uréter (ureteritis), la vejiga de la orina (cistitis), la uretra (uretritis), o a la próstata (prostatitis); pero también pueden afectar a dos o más de dichas estructuras. Lo que debemos tener muy en cuenta, es que una infección de una de las estructuras tiene el potencial de afectar a todo el recorrido urinario; todo el sistema esta en grave riesgo de infección cada vez que una de sus partes es invadida por uno o más microorganismos; estos microorganismos capaces de provocar infección de las vías urinarias se conocen con el nombre de Uropatógenos.

RESISTENCIA A LA INFECCIÓN

Existe un gran número de uropatógenos (bacterias, virus, hongos…) capaces de desarrollar una infección de las vías urinarias. También podemos asegurar que el arsenal farmacológico capaz de controlar a los agentes causantes de la infección es cada vez más amplio y eficaz.
Pero lo que muchas veces no es tenido en cuenta es que la resistencia del huésped a la infección es un dato de gran importancia.

Podemos emplear antimicrobianos, antimicóticos… como la base principal de la terapia antiinfecciosa, pero sin olvidar que el estado de los mecanismos defensivos del animal será el pilar fundamental en la evolución de una infección de las vías urinarias.
Se tiene muy claro que el optimo o inadecuado estado de los sistemas defensivos del perro es la principal causa predisponente; este estado de las defensas tiene mucha más importancia que el ataque de uno u otro uropatógeno.

Las vías urinarias del perro están en contacto directo y continuo con los microorganismos ambientales; parece admitido que la gran mayoría de las infecciones urinarias son debidas a la migración ascendente de uropatogenos a través de la uretra y de las zonas adyacentes de los genitales.

También debemos conocer la existencia habitual de microorganismos en los genitales inferiores y en la uretra de los perros; la microflora genital habitual es considerada como una importante barrera de protección de la mucosa contra los patógenos, siendo capaces de anular la proliferación de estos últimos.

A pesar de que el sistema urinario del perro esté en continuo contacto con microorganismos patógenos, en la práctica totalidad de los análisis rutinarios de orina observaremos ausencia total de gérmenes patógenos. Ello es debido a que en condiciones normales, de optimo estado de defensas, el perro es capaz de ser resistente a la acción de dichos microorganismos patógenos.

En estudios experimentales en los que se inyectaban altas dosis de E.coli en la vejiga de la orina de perros, conejos o personas, se pudo evidenciar que la bacteria era eliminada de forma natural en 72 horas.

Muchos pueden pensar que la resistencia natural del organismo del perro frente a las infecciones urinarias puede ser limitada, que una bacteria como E.coli no tiene un alto poder patógeno…

Otra prueba consistió en inocular de forma continua y masiva microorganismos patógenos en la vejiga de la orina de varios perros… ¡¡durante dos semanas a tres meses!!. En animales sanos, con sus defensas en perfecto estado, tampoco se pudo conseguir el desarrollo de la infección.

Todas estas pruebas demuestran la gran importancia de las defensas naturales ante la posibilidad de infección de las vías urinarias.
Los sistemas de defensa de las vías urinarias frente a la acción de los uropatógenos podrían agruparse de la siguiente manera:

- Factores de resistencia naturales del sistema urinario:

  • Micción unidireccional completa y frecuente: el fisiológico acto de orinar provoca una eliminación constante de los posibles agentes infecciosos que penetran en el trayecto urinario.
  • Barreras mucosas: estas estructuras que recubren el recorrido de las vías urinarias está preparado para evitar, no solo el asentamiento de los microorganismos, sino también el ataque de los mismos al resto del organismo. Estas barreras son infranqueables en condiciones óptimas de salud y previenen la transmisión de la infección vía sanguínea al resto de los territorios orgánicos.
  • Propiedades antimicrobianas de la orina: cuando la orina presenta una s condiciones de pH, la alta concentración de urea, los carbohidratos de bajo peso molecular… concordes a una estado óptimo de salud, es capaz de inhibir el desarrollo de lo uropatógenos que hayan podido penetrar a través de la uretra del animal.

- Factores de resistencia adquirida o inducida:
Son aquellos que se activan tras el padecimiento de alguna infección urinaria. Los sistemas de defensa inmunitaria adquirida del animal son capaces de reconocer a los agentes causantes de la infección padecida y poner freno a una siguiente infección.

RUTAS DE INFECCIÓN

Tras numerosos estudios experimentales y clínicos, parece que existe un acuerdo general en que las infecciones urinarias son debidas en la mayoría de las ocasiones a una migración ascendente de los uropatógenos a través de la ruta genital y de la uretra, hasta la vejiga de la orina, uréteres y uno o ambos riñones.

También se admite que la flora habitual del recto, periné y genitales del perro, es uno de los principales “almacenes” de infección.

Una vez que los uropatógenos alcanzan una o más estructuras urinarias, han de adherirse a los tejidos y colonizarlos. Esta acción dependerá de la capacidad infectiva de o de los microorganismos (virulencia), de la dosis de microorganismos presentes y de la capacidad defensiva del animal.

Existe otra posible vía de infección: la ruta hematógena. La llegada de microorganismos patógenos a las vías urinarias a través del torrente sanguíneo no parece ser una vía principal de infección en el perro.

TIPOS DE INFECCIÓN

Podemos clasificar las infecciones urinarias en:

  • Infección urinaria no complicada: o simple, es aquella que no provoca en las estructuras alteraciones de la forma, neurológicas o de la función. Este tipo de infección suele producirse cuando el animal padece una alteración en sus defensas de forma transitoria o leve, lo que permite el ataque y asentamiento de los uropatógenos. Son infecciones que pueden resolverse por si mismas o con una actuación médica simple.
  • Infección urinaria complicada: sucede por una invasión de microorganismos posterior a alteraciones importantes en las defensas orgánicas del animal. En este caso la sintomatología refleja la importancia del problema:
  • Cambios en los hábitos de micción.
  • Cambios en el volumen, frecuencia o composición de la orina.
  • Alteraciones de las estructuras.
  • Deficiencias del sistema inmunitario.

CURSO DE LA ENFERMEDAD

La infección urinaria simple, como hemos comentado, puede resolverse de forma espontánea sin instaurar terapia, o también remitir los síntomas de forma rápida tras aplicar el tratamiento oportuno.
Sin embargo, en los casos de infecciones urinarias complicadas, son muchos los casos en que los síntomas, y por tanto el problema, persiste a pesar de los tratamientos aplicados.
Estas repeticiones o mantenimiento del problema en el tiempo, pueden clasificarse en:

- Recidivas: se da este nombre a las infecciones persistentes, a aquellas que vuelven a aparecer y son debidas al mismo agente uropatógeno, El problema vuelve tras pocas semanas de concluirse el tratamiento. Entre las causas de la recidiva tenemos:

  • Diagnostico de laboratorio inadecuado.
  • Infecciones mixtas. El tratamiento solo actuó contra uno de los uropatógenos sin afectar a la capacidad infectiva del resto de los microorganismos presentes.
  • Error en la elección del tratamiento, en su dosificación, intervalo de tiempo…
  • Fallos o incapacidad de los propietarios al administrar el tratamiento.
  • Uso de fármacos ineficaces.

- Reinfección: las reinfecciones son aquellas infecciones recurrentes debidas a un patógeno distinto al inicial. A diferencia de las recidivas, las reinfecciones suceden tras un tiempo más largo de finalización del tratamiento.

  • Entre las causas de la reinfección tenemos:
  • Alteración continua de los sistemas defensivos del animal.
  • Infección debida al sondaje para la recogida de muestra de orina.
  • Reinfección espontánea.

- Superinfección: son aquellas infecciones que se producen durante el tratamiento de una infección previa. Suelen producirse por un sondaje permanente.

SÍNTOMAS

Las infecciones urinarias pueden ser sintomáticas o asintomáticas.
En los casos de infecciones que se ven acompañadas de síntomas, estos dependen de:

  • Capacidad infectiva (virulencia) y cantidad de microorganismos causantes.
  • Presencia o ausencia de causas predisponentes (estado inmunitario, otro tipo de patologías locales o generalizadas).
  • Tipo de respuesta orgánica a la infección.
  • Duración de la infección.
  • Estructura o estructuras afectadas por la infección.

Los síntomas que se evidencian en las infecciones urinarias no son exclusivos de ellas, también pueden aparecer los mismos síntomas o similares en otras patologías no infecciosas del sistema urinario.

Entre los principales síntomas que podemos asociar a la infección de las vías urinarias tenemos:

- Síntomas de infección de vías urinarias inferiores:

  • Alteraciones en las costumbres de la micción.
  • Cambios en el volumen, frecuencia y composición de la orina: orina turbia con olor anormal, presencia de sangre al final de la micción…

- Síntomas de infección de vías urinarias superiores:

  • Poliuria: el animal orina mucha más cantidad de la habitual.
  • Polidipsia: el animal bebe mucha más cantidad de agua de la habitual.
  • Puede tener fiebre, dolor abdominal…

DIAGNÓSTICO

La principal vía de diagnóstico de las infecciones urinarias es el análisis de orina o Urinálisis.
Las tiras reactivas de diagnóstico no es un método adecuado o completo. Necesitamos un estudio más profundo que pueda cuantificar los valores de la orina recolectada.
Una presencia de leucocitos abundante sugiere una lesión inflamatoria aguda; si además evidenciamos una cantidad importante de bacterias nos indica que la infección es activa…
También, acompañando al urinálisis se deben realizar cultivos para evidenciar el o los agentes causantes. El urocultivo debe realizarse siempre para el correcto manejo de las infecciones de las vías urinarias, y siempre deberá realizarse antes de instaurar cualquier tratamiento. En caso de estar administrando fármacos, deberemos suspender el tratamiento durante 3-5 días antes del urocultivo.

TRATAMIENTO

Como en todos los casos de enfermedad, antes de valorar los tratamientos deberíamos pensar o haber pensado en la prevención.
Las defensas orgánicas del perro, tanto las sistémicas como las locales, son la principal barrera contra las infecciones. Una correcta alimentación, unos adecuados hábitos higiénicos mantendrán dichas barreras en perfecto estado para la lucha contra los microorganismos.
En la mayor parte de las infecciones de las vías urinarias, los agentes causantes son bacterias.
Es imposible citar uno u otro tratamiento para este tipo de infecciones sin la valoración analítica previa. El mejor tratamiento será aquel que surge tras el urianálisis y el urocultivo.
Como dato fundamental recordaremos que no se deben aplicar tratamientos antibióticos por cuenta propia: sin la colaboración del profesional y su valoración no podremos saber si ese problema urinario es debido a una infección o a otro tipo de patología…

Jamás debemos medicar sin el diagnostico previo del profesional; una infección urinaria simple puede transformarse en una complicada… una sospecha de infección tratada inadecuadamente puede ocultar un problema mucho más grave.

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