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Su Protección | December 26, 2015

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La mitad de los perros son obesos

La mitad de los perros son obesos
Carlos Rodríguez

El exceso de peso, es el principal problema nutricional de nuestras mascotas.

¡Qué hermoso está “Toby”!, ¡da gusto verlo!… Frases de similar contenido pueden ser oídas de boca de propietarios y amigos de propietarios tras admirar el voluminoso estado de la mascota; quizás cambiarían las expresiones si supieran que la obesidad no es un problema estético; la obesidad es una enfermedad, la enfermedad nutricional más frecuente en personas y mascotas de sociedades prósperas. Un animal es considerado obeso cuando su peso corporal es un 15% superior al óptimo; muchos de ustedes pensarán que son pocos los animales que cumplen este pesado requisito; las estadísticas nos aseguran que entre el 25 y el 50% de los perros y entre el 10 y el 20% de los gatos son obesos; ¿sorprendidos?. Pues aún hay más: la obesidad tiene una clara predisposición hacia determinadas razas (Labrador, Cairn Terrier, Cocker Spaniel, Teckel, Basset Hound, Beagle…), afecta más a las hembras que a los machos y… ¡ojo al dato!: la obesidad de nuestras mascotas se ve acompañada de obesidad del propietario en un 45% de los casos.

LAS CAUSAS

La mayoría de los propietarios consideran normal e incluso “estéticamente bonito” el estado de redondez de su mascota, sobre todo si también ellos están entraditos en carnes; consideran normal e incluso positivo que el animal tenga un apetito continuo y no deje ni rastro de los alimentos que se pongan a su alcance, ya que interpretan que “el hambre y el comer” son síntomas evidentes de salud; un gran número de propietarios de animales obesos tratan a sus mascotas como si fueran personas haciéndolas partícipes de sus deplorables hábitos alimentarios: continuos picoteos y premios, mezcla del alimento comercial con sobras caseras, alimentos inadecuados para la edad, actividad y peso del animal… ¡si sólo le doy una pizquita de pan!, ¡es que si no le engaño el pienso con las sobras de la paella no me come nada!… La causa del problema puede resumirse fácilmente: “la energía ingresada supera al gasto realizado”. ¿Y quién facilita ese ingreso de energía?, ¿quién es el responsable de que no exista un gasto adecuado (paseos, juego,…)?.

CONOCIENDO EL PROBLEMA

La obesidad tiene un fácil diagnóstico; lo que no es tan fácil es admitir la evidencia; nadie admite de buen grado el sobrepeso, ni el suyo ni el de su mascota, y este estado de “autoengaño” es el que permite el círculo vicioso: no admito el problema, no pongo solución al problema y el problema sigue y sigue engordando. Para valorar el estado de carnes de nuestras mascotas seguiremos los siguientes pasos:

  • Acariciaremos la zona de las costillas suavemente; si el animal tiene un peso correcto debemos notar las costillas; si por el contrario, al acariciar la zona, no existen signos que evidencien estos fundamentales huesos, podemos confirmar sin temor a equivocarnos que el animal necesita perder unos kilos.
  • No deben existir acúmulos de grasa: en la inserción de la cola, en la zona superior de las caderas, “grasa pendular” en el abdomen…
  • En animales de razas concretas podremos orientarnos por los pesos que indica su estandar racial.
  • Acudir al Veterinario; él mejor que nadie será el que valore el estado real del animal y el que plantee las opciones a seguir en cada caso.

EFECTOS SECUNDARIOS

Por si todavía existe alguna duda en lo referente a la obesidad como enfermedad, no deberíamos olvidar la amplia lista de problemas que acompañan al animal obeso: menor resistencia a las infecciones, reducción de la actividad física (cuando realiza algún ejercicio se cansa con facilidad y su respiración es dificultosa), patologías articulares y locomotoras (padecen con mayor facilidad hernias de disco, artritis…), el corazón y los vasos sanguíneos se ven afectados (hipertensión, edemas, ascitis…), existe una mayor dificultad en todos los aspectos relacionados con la reproducción (dificultad en el parto), menor tolerancia al calor, problemas de piel, aumento de riesgos quirúrgicos… ¿no les parece suficiente?.

COMBATIENDO LA OBESIDAD

Si estamos convencidos de que nuestro animal es obeso y tenemos claras las consecuencias que ello implica a su estado sanitario, podemos decir que gran parte del camino está andado. Que el propietario asuma el problema es de vital importancia para la prevención y el tratamiento del exceso de peso de las mascotas; el propietario convencido acudirá a su Veterinario de confianza para establecer las pautas necesarias para solucionar el problema, así como para descartar la existencia de patologías asociadas a la obesidad de origen no alimentario (diabetes, hipotiroidismo, fallo cardíaco…). Es fundamental que la prescripción facultativa se siga al pie de la letra; cualquier variación “por cuenta propia” dará al traste con el tratamiento. Será requisito indispensable pesar al animal de forma periódica, en casa o en la clínica, y apuntar las variaciones obtenidas en las diferentes pesadas. El animal consumirá un alimento que aporte los nutrientes y la energía necesaria para esta situación; existen alimentos dietéticos en el mercado que cumplen estos requisitos y que suministraremos en varias tomas diarias con el fin de reducir la ansiedad y favorecer un correcto adelgazamiento. Como colofón a la lucha contra la obesidad deberemos alejar al animal del comedor y de la cocina cuando estemos comiendo o cocinando; con ello evitaremos tentaciones y un sufrimiento innecesario para el animal. También estableceremos un plan de paseos diarios y lo cumpliremos “a rajatabla”; no se pretende que el animal participe en ninguna competición y sí que diariamente realice un gasto adecuado a las posibilidades de su peso; si cumplimos todos los objetivos anteriormente comentados conseguiremos que el animal mejore su estado general y reduzca peso día a día.

CUADRO: DECALOGO DE LA OBESIDAD

  1. La obesidad es una enfermedad.
  2. Un animal se considera obeso cuando su peso corporal es un 15% superior al óptimo.
  3. La principal causa de obesidad es el inadecuado manejo de la alimentación del animal por parte del propietario.
  4. El peso óptimo se consigue con una alimentación adecuada a la edad, estado y actividad del animal.
  5. El animal comerá exclusivamente su alimento (evitar los picoteos y las mezclas del alimento comercial con sobras).
  6. Es recomendable mantener al animal fuera de la cocina y del comedor cuando se este preparando la comida o comiendo.
  7. Existen razas con mayor predisposición a la obesidad; para ellas es recomendable el uso de dietas light.
  8. El ejercicio diario es imprescindible para el correcto estado de salud y para el control del peso.
  9. Las costillas de la mascota deben ser palpadas con facilidad; este procedimiento nos indica un correcto estado de carnes.
  10. Si sospechamos un exceso de peso acudiremos al Veterinario y cumpliremos las pautas que nos recomiende.

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