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Su Protección | January 2, 2016

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La prevención en la salud de las mascotas

La prevención en la salud de las mascotas
Carlos Rodríguez

¡Cómo ha cambiado la vida de nuestras mascotas!.
Nuestro mejor amigo ha pasado de ser un trabajador, o una mera herramienta en manos del hombre, a ocupar por derecho y con todo tipo de honores un importante puesto en la estructura familiar.

Este considerable cambio se ha visto acompañado de un creciente interés y preocupación por todo lo referente a su salud: de comer lo que encontraba o lo que sobraba, se ha pasado a la creación de alimentos específicamente diseñados para ellos ; de no tratarlos fuera cual fuera su enfermedad (y como mucho aplicarles un honroso sacrificio) hemos pasado a la aplicación de los más avanzados medios diagnósticos y de tratamiento... En definitiva, el paso de los años y el avance cultural y económico de nuestra sociedad han permitido que las expectativas y la calidad de vida de nuestras mascotas hayan aumentado considerablemente.

En todo ello han intervenido dos protagonistas principales: el propietario y el profesional. El propietario, culturalmente más formado y con mayores posibilidades económicas, se ha hecho consciente de la multitud de beneficios que aporta una mascota en su entorno familiar. El profesional veterinario, mejor formado y con multitud de avances técnicos a su alcance, es capaz de aportar las soluciones necesarias para la innumerable avalancha de patologías que afectan a nuestros mejores y comunes amigos.

Sólo existe un problema: el nexo de unión entre profesional y propietario. Muchos propietarios son reacios, por multitud de causas, a acudir a la consulta del veterinario: precios, dificultad de transporte… ¿Y el veterinario?: recursos técnicos, elaboración de campañas informativas, explicaciones adecuadas a cada tipo de propietario…
Es por ello necesario que en beneficio de la salud de nuestras mascotas la comunicación y la relación entre estas dos partes sea cada vez más fluida.

BASES DE LA SALUD

Hace no muchos años, un perro tenía unas expectativas de vida que no superaban los 10-12 años; actualmente podemos encontrar en nuestros hogares encantadores y saludables ancianos que alcanzan una media de entre 15 y 17 años de edad. ¿Cómo hemos conseguido esto?. Teniendo muy presentes los siguientes puntos:

1. Higiene.
2. Alimentación.
3. Prevención.

Este capítulo está dedicado a la prevención… y sobre ella nos centraremos.
Todos tenemos grabada en nuestro cerebro una popular frase: “Más vale prevenir que curar”. Grabada, está grabada, pero qué poco la utilizamos. Un correcto calendario de vacunaciones y desparasitaciones evitará un gran número de patologías que afectan en muchos casos no sólo al animal, sino también al resto de la familia. Pero la prevención no es solamente vacunar y desparasitar; debemos tener presente la existencia de una gran variedad de programas preventivos que, coordinados por el profesional , conseguirán mejorar aún más el estado sanitario de nuestra mascota.

En la actualidad, los propietarios de mascotas están trasladando a sus animales el interés creciente por el cuidado de su propia salud; cada vez son más las personas que solicitan a los veterinarios asesoramiento para conseguir el correcto mantenimiento sanitario de sus amigos.
Por otra parte, y seguramente “ayudados” por la creciente competencia en el sector profesional, los veterinarios dedican más tiempo y acciones específicas a la prevención y no se fijan exclusivamente en el tratamiento de las patologías.

El mantenimiento de la salud, la prevención de enfermedades, el manejo de los factores de riesgo y el bienestar como concepto marco, son los términos guías de los programas enfocados al mantenimiento de la salud de un individuo o de grupos completos de animales.

Los objetivos que deben cumplir los programas de prevención son muy claros:

Identificar, reducir o eliminar los factores de riesgo para la salud.
Detección precoz de la enfermedad.

El mantenimiento de la salud comprende factores genéticos, ambientales, edad, antecedentes clínicos, nutrición…

MANEJO DE LOS FACTORES DE RIESGO.

La detección y el manejo de los factores de riesgo son aspectos que podríamos calificar de esenciales para el mantenimiento de la salud.
En medicina humana se tiene muy claro este concepto… por ejemplo: varón de mediana edad, funcionario, fumador, marcado sobrepeso, colesterol, antecedentes familiares de cardiopatía, dieta con abundantes grasas y sal…
Ante la visión de estos datos, cualquier galeno vería claramente los factores de riesgo y aplicaría de forma inmediata la atención médica preventiva para atajar los posibles problemas.
Si pensamos en un perro podíamos extrapolar lo anteriormente comentado de la siguiente forma: Hembra de Beagle sin esterilizar, obesa, vida sedentaria (dos paseos al día para “aliviar” sus necesidades) y con una cardiopatía valvular.
Es evidente que el veterinario también aprecia claramente los factores de riesgo… lo que todavía es complicado es hacer sentir al propietario la necesidad de actuar de forma preventiva sin que exista una enfermedad que provoque alteraciones “evidentes ” en su animal de compañía.

Generalmente la prevención en la clínica veterinaria no alcanza mucho más lejos de la vacunación y de la desparasitación… De forma lenta se van introduciendo nuevos conceptos: revisiones geriátricas, campañas de salud dental… acciones de gran eficacia para la evitación de los factores de riesgo y para la consecución de un óptimo mantenimiento de la salud.

DE LA IDEA A LA ACCIÓN.

Suponiendo que la mayoría de propietarios aceptaran la prevención como la mejor forma de manejar los factores de riesgo y proporcionar salud a las mascotas… ¿qué se debería hacer?.
La actuación de los profesionales debería comenzar desde el momento de la elección de una mascota adecuada. Puede que a muchos este punto les parezca de escasa relación con la salud del animal… ¿cuántos animales son abandonados?, ¿cuántos no ven satisfechas sus más básicas necesidades fisiológicas y conductuales por el estilo de vida de los propietarios?…
Los profesionales deben intervenir en la elección de la mascota adecuada a cada familia; este sencillo acto asegurará de gran forma un correcto estado físico y “mental” del animal en su convivencia con su nueva familia.

Por otra parte deberíamos tener muy presente en la elección que la presencia de defectos congénitos se expresan con mayor frecuencia en los animales de raza pura que en los mestizos. Existen estudios que confirman una tasa global del 15% de defectos congénitos en cachorros de raza vendidos en las tiendas de mascotas.
Este tipo de patologías congénitas afectan al sistema nervioso, a los ojos, a los músculos, a los huesos…
Las luxaciones de rótula, las anomalías de los párpados, la criptorquídia, las hernias y las malformaciones dentales son, en general, las alteraciones congénitas que más se aprecian en los cachorros.
Es por ello que se debía procurar establecer programas de selección genética “a gran escala”; aquí los criadores tienen un papel fundamental; son muchos los que se preocupan por detectar estos problema y retiran a los animales afectados de la línea de cría… Por desgracia aún existen “ovejas negras” que introducen de forma continua graves factores de riesgo en la “cadena de producción”.

En lo referente al ambiente en el que se desarrollará la vida de la mascota, podemos decir que unas u otras situaciones influirán de mejor o peor forma en el estado sanitario, aportando muchos o nulos factores de riesgo.
Un perro cuya vida se desarrolla de forma fundamental en una vivienda no estará sometida en general a los cambios climáticos, verá reducida la incidencia de accidentes de tráfico, el ataque de otros animales…
Los animales que viven en el exterior sufrirán un mayor número de lesiones traumáticas y patologías “debidas” al clima.

En lo referente a la vacunación y la desparasitación podemos ser optimistas: la gran mayoría de los propietarios tienen asumida esta rutina preventiva… lo que aún muchos no tienen claro es que la vacunación de cachorros no produce una inmunidad definitiva y que debe revacunarse al animal anualmente.
En la lucha antiparasitaria también existe un buen nivel, tanto a nivel profesional como por parte de los propietarios; los dueños de mascotas administran antiparasitarios internos de forma periódica y utilizan productos contra los parásitos externos… En este sentido sólo nos queda esperar que los científicos “se den más prisa” en la creación de fármacos que libren a nuestros buenos amigos de patologías como la leishmaniosis.
Solo dos puntos más antes de finalizar… el aseo y la alimentación.
El aseo de un animal es considerado en demasiadas ocasiones un tema estético o de evitación de olores y pelos en el domicilio… Aún nos falta un cierto tiempo para que la mayoría vea en las rutinas higiénicas una importante fuente de salud.
Un pelaje mal aseado y descuidado es una fuente de riesgos para la aparición de problemas dermatológicos…
Sería fundamental que los futuros propietarios consideraran detenidamente los problemas de aseo que presentará su mascota soñada… Si tienen problemas de tiempo o de dinero deberían olvidarse de animales de “pelos largos o lanudos” y centrarse en ejemplares de pelo corto y aseo sencillo.

Y la nutrición… Aunque dedicamos un capítulo entero de este especial a la alimentación como fuente fundamental de salud, no queríamos dejar de hacer una breve referencia a ella en este resumen sobre prevención.
La Organización Mundial de la Salud estableció, ya en 1968, una correlación directa entre nutrición, incidencia de enfermedades e inmunidad. Este y otros cientos de trabajos refuerzan el concepto de que la nutrición adecuada es una parte fundamental de cualquier programa de mantenimiento de salud.

PROGRAMAS PREVENTIVOS.

1. PROGRAMA DE SALUD NEONATAL.

Esquema de actuación:
Asegurar un ambiente limpio y tranquilo de temperatura controlada.
Prestar especial atención a los recién nacidos durante la primera semana de vida.
Pesar a las crías al nacer y posteriormente de forma diaria; con ello comprobaremos que la nutrición , el crecimiento y el desarrollo es el adecuado.
Aplicar los adecuados programas de vacunación y desparasitación.
Controlar las infestaciones por parásitos externos.
Asegurar la correcta nutrición de la madre.

2. PROGRAMA DE SALUD DE ANIMALES JÓVENES Y PEDIÁTRICOS.

Cuando el animal es cachorro se constituyen las bases del resto de su vida: una correcta educación, buenos alimentos, ejercicio, aseo, control de enfermedades y parásitos… Los errores que se cometan en esta fase perdurarán en el tiempo y en el mejor de los casos tendrán una difícil solución. Es por ello que los puntos imprescindibles a seguir dentro de la salud pediátrica son:
. correcta nutrición: alimento de cachorro de la mejor calidad que nos podamos permitir y a poder ser en pienso.
. ejercicio: cuando el cachorro está totalmente vacunado necesita al menos tres paseos diarios para fortalecer su organismo y recibir los imprescindibles rayos solares.
. aseo: las costumbres de limpieza a esta edad se mantendrán para toda la vida; el cepillado diario, el baño con productos adecuados, la higiene de orejas, ojos y dientes, serán sanas y necesarias costumbres que debemos inculcar con paciencia y cariño a las mascotas más pequeñas.
. educación: aquello que le enseñemos en esta corta edad será lo que recibamos durante el resto de su vida: el picoteo entre horas, el apropiamiento del sillón, los gruñidos a los familiares, deben ser reconducidos a la más temprana edad. El nuevo amigo debe tener clara su posición en el grupo; si conseguimos esto desde el principio y se lo recordamos durante el resto de su vida, tendremos un animal correctamente educado e integrado en todos los entornos sociales.

Esquema de actuación:
Examen físico completo, registro del peso y valoración de la condición corporal del animal.
Valorar la presencia de parásitos externos y aplicar el control adecuado.
Realizar examen fecal o continuar con el programa contra parásitos internos iniciado en el programa neonatal.
En áreas endémicas iniciar un programa contra dirofilariasis.
Vacunar con los productos adecuados.
Establecer las pautas de educación y comentar temas de socialización y comportamiento.
Establecer las rutinas de aseo.
Establecer las pautas nutricionales (alimentos específicos para el crecimiento).
Actuar preventivamente contra los riesgos de enfermedad ortopédica durante el desarrollo en los cachorros de razas grandes y gigantes.
Establecer las pautas de cepillados dentales.
Considerar las ventajas de la esterilización.

3. PROGRAMA DE SALUD PARA MASCOTAS ADULTAS:

Esquema de actuación:
Realizar un examen físico anual, registrar el peso y valorar la condición corporal de la mascota.
Iniciar los protocolos de detección de enfermedades congénitas /hereditarias.
Considerar las ventajas de la esterilización si el animal no fue esterilizado en su etapa juvenil.
Revacunar con los productos adecuados.
Evaluar la presencia de parásitos externos e iniciar el control apropiado.
Realizar un examen fecal e iniciar el tratamiento en caso necesario o continuar con la desparasitación interna rutinaria.
En áreas endémicas realizar diagnóstico de dirofilariosis y continuar con los tratamientos preventivos.
Analítica de detección de leishmaniosis.
En animales mayores de cinco años, analítica de orina.
Evaluar las rutinas de aseo.
Valorar los procedimientos de higiene dental y evaluar el estado sanitario de la boca.
Considerar los problemas de comportamiento que hayan surgido desde la adolescencia.
Controlar el programa de alimentación; prevenir la obesidad con especial énfasis en razas predispuestas y ejemplares esterilizados.

4. PROGRAMA DE SALUD PARA MASCOTAS GERIÁTRICAS:

Los perros de más de siete años pueden presentar “goteras”: fallos orgánicos, problemas dentales, patologías óseas y articulares, alteraciones por una inadecuada nutrición y ejercicio, son una pequeña muestra de lo que podemos evitar con:

. alimentación adecuada para dicha edad: el animal necesita alimento de mejor calidad (proteínas) y con recortes en determinados ingredientes (sal).
. chequeo anual: que comprenderá analítica sanguínea completa, radiografía de tórax y electrocardiograma. Con estas pruebas podremos evidenciar problemas existentes o en aparición y aplicar las medidas oportunas.
. higiene dental: la salud de los dientes es importante en todas las edades, pero adquiere especial relevancia en los animales senior. No sólo permite que coma correctamente, sino que evita problemas secundarios a partir de infecciones dentales.
. ejercicio: no debemos pretender que nuestro anciano animal participe en la alta competición si su organismo no es capaz. Adecuaremos las salidas a sus posibilidades, pero no dejaremos de facilitárselas; el animal se hace mayor, no inválido.

Esquema de actuación:
Realizar una revisión completa de sistemas corporales cada seis meses en animales de edad avanzada (hemograma completo, perfil bioquímico y análisis de orina). Se realizaran otros estudios de laboratorio según los resultados de las pruebas realizadas.
Realizar Rx de tórax, electrocardiograma y/o ecocardiograma si se detecta soplo o en animales con antecedentes de tos o alteraciones respiratorias.
Evaluación oftalmológica completa que incluya examen del fondo de ojo.
Registrar el peso corporal y valorar la condición corporal.
Continuar con la vacunación, el control de parásitos, el aseo y los cuidados dentales comentados durante la época de adulto.
Controlar el programa de alimentación; manejar el riesgo de obesidad, de la enfermedad renal, de la insuficiencia cardiaca y del estreñimiento.
Considerar los problemas de conducta, la micción inapropiada y la senilidad.

5. PROGRAMA DE PREVENCIÓN DE LA OBESIDAD.

La obesidad es un problema tan habitual que requiere de un apartado independiente. Un animal obeso es un animal enfermo y como tal debemos tratarle. Pero debemos prevenir esta situación con una valoración regular del peso de nuestra mascota y si fuera necesario realizar los cambios alimentarios y el ejercicio oportuno para erradicar el problema. Existen programas contra la obesidad diseñados por las empresas de alimentación y que podemos poner en practica bajo la supervisión de nuestro veterinario de confianza; los principales puntos a tener en cuenta son:
El 25% de los perros que acuden al veterinario tienen sobrepeso u obesidad.
El exceso de peso es una causa o un factor que exacerba distintas enfermedades: ortopédicas, endocrinas, cardiovasculares, neoplásicas… También complica los tratamientos y los diagnósticos al reducir la tolerancia de la mascota al estrés metabólico.
La raza, la esterilización, la reducción de la actividad física, la edad y el consumo de alimentos de alta densidad calórica son predisponentes de la obesidad.
La valoración de la condición corporal, el peso y las mediciones del animal (morfometría) son métodos prácticos para evaluar la condición corporal y el grado de aumento o disminución de su peso respecto al óptimo.
Los programas de reducción de peso están integrados por tres planes:
. Alimentación.
. Ejercicio.
. Revaluación.
Descuidar u omitir alguno de los planes anteriores compromete el óptimo resultado del programa.
Es poco probable que una reducción de la cantidad de alimento sea suficiente para reducir el peso; además este incompleto procedimiento provocará deficiencias de proteínas, vitaminas, minerales y energía en el animal que necesita reducir su peso.
El propietario debe medir la cantidad exacta de alimento para reducir el peso y para mantener el peso óptimo.
El ejercicio prescrito para la reducción de peso suele comenzar con paseos o una actividad que el animal pueda realizar con comodidad.
Las revaluaciones para determinar la cantidad y la velocidad de la perdida de peso deben realizarse al principio cada dos semanas, entre 4 y 6 semanas cuando la perdida de peso se mantiene.
La mayor parte de las mascotas requieren de 8 a 12 meses para conseguir adecuarse a su peso corporal óptimo.

6. PROGRAMA DE SALUD DENTAL.

Las patologías dentales no sólo afectan al diente y a su entorno directo, son causa de graves enfermedades secundarias (patologías cardíacas, respiratorias…).
La enfermedad periodontal es la causa principal de pérdida prematura de los dientes en perro y gatos. Se han encontrado casos de periodontitis en más del 80% de los perros mayores de 6 años.
La gingivitis, una forma reversible de enfermedad periodontal se desarrolla entre el primer y el segundo año de vida del animal y progresa a periodontitis (cambio irreversible) entre los 4 y los 6 años de vida.
El cuidado oral regular en adultos jóvenes previene el daño irreversible; este consiste en las revisiones que realice el profesional más los cuidados que se proporcionen al animal en el hogar.
10 Si en su momento acostumbramos al animal a una higiene dental, posteriormente no tendremos problemas. Si no es así, la actuación anual del veterinario será, más que conveniente, obligada. Una limpieza dental en la clínica y una alimentación seca y de adecuada composición de proteínas que evite el depósito de sarro acompañada de una rutina de higiene en el hogar, serán los puntos fundamentales para que los dientes de nuestra mascota estén en perfecto estado.

Esquema de enfermedad dental:
Los perros y los gatos son difiodontes: tienen erupción de dos grupos de dientes, los deciduos y los permanentes.
La fórmula dental para perros adultos es:
2(I 3/3, C 1/1, P 4/4, M 2/3)
La mayor parte de perros alcanzan la vida adulta con una boca sana.
La enfermedad periodontal es la patología más común en perros adultos.
Las caries del esmalte son poco frecuentes en los perros.
Los exámenes físicos del animal deberían incluir exámenes intra y extraorales.
Un examen oral completo suele requerir la tranquilización o la anestesia del animal.
La placa o sarro, es la principal causa de enfermedad periodontal.
La especie, la raza, la edad, la inmunocompetencia, las características del alimento y la conducta masticatoria son factores de riesgo asociados con las enfermedades orales y dentales.
La enfermedad periodontal se refiere a la gingivitis (reversible) y a la periodontitis (irreversible).
La enfermedad periodontal no afecta a todos los dientes de la misma forma ni en el mismo grado.
La salud oral puede comprometer la salud sistémica. La presencia de bacterias en la cavidad oral puede afectar de forma secundaria a órganos como corazón, riñones, pulmones…
La salud oral depende del tratamiento profesional y de los cuidados en el hogar para controlar la acumulación del sarro.

7. PROGRAMAS ANUALES.

Aunque ya hemos comentado este punto como parte de otros planes, debemos comentarlo como un importante punto de beneficio para la salud de los animales de todas las edades.
El chequeo o programa de revisión anual, consiste en una visita en la que el profesional realiza la valoración del estado general del animal mediante una observación externa y las pruebas diagnosticas necesarias para el estudio del funcionamiento orgánico (analíticas sanguíneas, de orina, de heces, electrocardiograma, ecografía, radiología…)
En esta visita se puede incluir la vacunación anual y la desparasitación que corresponda.

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