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Su Protección | December 22, 2015

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La salud dental

La salud dental
Su Protección

Los dientes de nuestras mascotas son claros protagonistas dentro de la cavidad bucal: son objeto de intimidación para sus congéneres y otros seres vivos, un útil de relación y juego, y el único cubierto para proveerse del preciado alimento.

Casi todas las especies animales sufren variaciones en determinadas partes de su organismo debido a la función específica que van a desarrollar; las piezas dentales de nuestros animales de compañía difieren bastante en forma y función a las de sus queridos propietarios. En general podemos decir que son blancos o ligeramente amarillentos, de consistencia dura… Hasta aquí todo igual; pero la gran diferencia radica en el plano inclinado y puntiagudo de los dientes caninos y felinos; esta singular disposición evita la aparición de un mal tremendamente extendido entre la población humana: las caries.

En lo referente a las funciones, los incisivos sujetan el alimento, los caninos sujetan y desgarran y los molares y premolares trituran.

Nuestras mascotas suelen nacer sin dientes visibles, y decimos que no son visibles porque en realidad están “ocultos” bajo las encías. Comienzan a salir entre los 25 y 30 días de edad y podremos apreciar la dentadura “de leche” completa (28 piezas) hacia el mes y medio o dos meses. Se llaman dientes “de leche” porque son los primeros, porque nacen durante y tras el periodo de lactación y porque no son definitivos, ya que entre los tres y los siete meses de edad caerán y se verán sustituidos por las piezas dentales definitivas o dientes permanentes (42 piezas). Durante el desarrollo dentario, las piezas pueden sufrir distintas alteraciones; entre las más frecuentes están la falta de alguna pieza (adoncia o agenesia dentaria) o la aparición de más piezas de las habituales (poliodoncia). Otro problema bastante frecuente es que alguno o algunos de los dientes de leche no se caigan y “convivan” con los dientes permanentes; este es un problema frecuente en razas pequeñas que se soluciona con la extracción dental de las piezas que se han mantenido.

Para apreciar posibles patologías dentales debemos revisar los dientes y su entorno con el fin de localizar o descartar alguno de los siguientes síntomas: el primero es la Halitosis o el mal olor que desprende la cavidad bucal del animal. Este es uno de los síntomas más habituales de los problemas dentales y de la cavidad oral. Cuando la halitosis es por causa de una patología dental suele deberse a la presencia de sarro e infección de las encías.
Otro síntoma de los problemas dentales es la Inapetencia; la falta de apetito suele deberse a la fiebre y al dolor que provocan los problemas orales o dentales como infección, cuerpos extraños clavados en la boca, fracturas dentales…
Y finalmente hablaremos de la Placa y el Sarro; en la boca de nuestras mascotas, y de forma habitual, existen bacterias que ante la presencia de restos de comida y minerales propios de la saliva “construyen” la placa bacteriana. Inicialmente se deposita en la zona del diente mas próxima a la encía para posteriormente invadir las áreas cercanas; esta expansión de la placa bacteriana y su correspondiente mineralización dará lugar al sarro. Si el problema persiste, podrá dar como resultado la pérdida de una, varias o todas las piezas dentales.

Antes de terminar debemos dejar claro que las patologías dentales pueden afectar a otras partes del organismo del animal con consecuencias tan graves como severas complicaciones cardiovasculares.

No debemos olvidar que la salud dental de nuestra mascota será posible con el mantenimiento de una correcta higiene bucal: alimentación adecuada, limpieza dental y revisiones periódicas.

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