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Su Protección | December 27, 2015

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La tos de la perrera

La tos de la perrera
Su Protección

Estamos ante una patología de origen infeccioso que afecta principalmente a las vías respiratorias; aun no siendo peligrosa para nuestro perro, su presentación principal, la tos, suele acabar con la paciencia del animal y del propietario.

La Tos de las Perreras es una traqueobronquitis (inflamación de la traquea y de los bronquios) de origen infeccioso, que cursa de forma habitual con una tos seca; para que esta enfermedad se presente es imprescindible que el perro haya sufrido un deterioro de diverso grado en su sistema inmunitario.

La causa

Esta patología puede ser debida a la presencia de varios agentes infecciosos; entre los más habituales tenemos una bacteria: Bordetella bronquiséptica, y varios virus: parainfluenza, reovirus, adenovirus y también, aunque de aparición excepcional, el virus del moquillo. No debemos olvidar que entre las causas también debemos tener presentes los factores ambientales y el manejo de los animales.

Es importante recordar que para que estos agentes infecciosos ataquen el organismo del perro, este debe encontrarse “bajo de defensas”; entre esta disminución de los efectivos de protección del animal es primordial para el ataque de los microorganismos que las defensas del sistema respiratorio del animal se vean deterioradas. Para que esto suceda, en la mayoría de las ocasiones se da previamente un cambio climático (temperatura, humedad…), o también un entorno habitual poco ventilado, la exposición a aerosoles, humos, polvo… y algo también de gran importancia: el estrés que se dá en grandes concentraciones de animales (criaderos, residencias, tiendas…) y en los viajes o transportes de los mismos.

Entre todos estos agentes causales, la bacteria tiene una función primordial en el desarrollo de la enfermedad ya que tiene la capacidad de atacar directamente el sistema inmunitario del trayecto respiratorio: es capaz de disminuir el movimiento de los cilios que recubren la traquea, los bronquios…, y también interfiere en la capacidad de defensa de las células del perro encargadas de atacar a las bacterias.

Los afectados.

Esta patología se presenta principalmente en entornos donde existe un gran número de perros; aunque esta enfermedad también pueda afectar a animales que vivan aislados, lo más habitual es su aparición en aquellos ejemplares que residen o han residido en entornos de aglomeración de perros. Entre estos lugares está los criaderos, residencias, protectoras, tiendas, clínicas veterinarias…

Los animales que presentan el problema han adquirido la enfermedad por contagio directo, esto quiere decir que para enfermar es necesario que un animal sano entre en contacto con uno enfermo. Por esta razón podemos comprender que sea más sencilla la transmisión de la patología entre aquellos animales que conviven con otros.
También existe la posibilidad de contagio a través de “transmisores”; entre estos podemos mencionar otros animales como gatos, roedores…
Los agentes infecciosos son expulsados con rapidez y en grandes cantidades a través de las secreciones del arbol respiratorio del animal afectado durante 8 o 9 días; una vez que el animal sano es infectado puede aparecer con fiebre, descarga nasal serosa y tos seca, ronca e improductiva.
Los episodios de tos suelen terminar con vómitos de flemas. Aparte de los síntomas comentados tambien pueden aparecer problemas oculares y anorexia.

El curso clínico suele durar entre una y dos semanas y tras la curación espontanea el animal queda inmune durante un periodo de tiempo variable (aproximadamente un año).

Tratamiento.

En multitud de ocasiones la patología desaparece de la misma forma que apareció. La tos de las Perreras no es una patología grave, y por ello es posible su resolución sin necesidad de tratamiento.
En otras ocasiones, y siempre que la sintomatología y el estado clínico del animal así lo indiquen, será necesaria la aplicación de un tratamiento. En la mayoría de las ocasiones este pasa por la administración de antibióticos; en las primeras fases de la enfermedad puede ser útil la administración de antiinflamatorios para combatir la molesta irritación de las vías respiratorias superiores.
El animal suele evolucionar correctamente en unos siete días con la aplicación del tratamiento.

Más vale prevenir…

Como en la mayoría de las patologías infecciosas que afectan al perro, uno de los pilares de la prevención es la vacunación.
La practica totalidad de los agentes causantes de la Tos de las Perreras se encuentran en las vacunas de aplicación habitual en las clínicas veterinarias; en el caso de la Bordetella bronquiseptica, su vacunación también es posible, pero solo es recomendable en los animales de alto riesgo, como aquellos que van a vivir en grandes grupos.

También adquiere gran importancia en la prevención el procurar evitar el hacinamiento de animales que conduce al estrés.

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