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Su Protección | February 17, 2016

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Problemas en el parto

Problemas en el parto
Su Protección

Generalmente las perras pueden afrontar el parto sin ayuda, pero a veces, por inexperiencia, problemas o por agotamiento, no son capaces de completar el proceso.

El propietario debe tener claras unas sencillas normas del protocolo de actuación para el parto, donde lo más importante es tener el teléfono de urgencias para valorar si la actuación veterinaria es necesaria.

Una sencilla forma de saber si la actuación profesional es necesaria cuando nuestra perra está de parto, es tener muy presentes los siguientes puntos:

Señales de problemas:

  1. Secreción vaginal de color negro, rojo o verde antes de que los cachorros nazcan
  2. Gran esfuerzo durante una hora sin que salga ningún cachorro
  3. Más de 3 horas entre cada cachorro (debe haberse tomado una radiografía unos días antes del parto para conocer el número de cachorros que tiene la perra)
  4. Cualquier otra inquietud que pueda tener respecto a que las cosas no están progresando de manera normal durante el parto

Distocias

Denominamos distocia al parto que no se realiza sólo con las fuerzas de la madre, sino que necesita de la intervención manual, médica y/o instrumental de un profesional. Cuando el parto no ha transcurrido según nos había informado nuestro veterinario, le hemos consultado los problemas que tenía la perra para parir y debe intervenir, se enfrenta a una distocia que puede tener diferentes causas:

  • Que las condiciones ambientales no hayan sido las adecuadas: falta de una paridera adecuada, falta de tranquilidad, presencia de extraños.
  • Algún problema anatómico en la pelvis: fracturas, inmadurez, diámetro insuficiente
  • Alteraciones en el canal del parto: torsión o roturas uterinas, prolapso uterino y/o vaginal, tumores.
  • Alteraciones en el feto: tamaño excesivo o presentación anormal

El profesional deberá examinar detenidamente a la perra, tomar su temperatura, observar las mucosas, monitorizar su estado cardiorrespiratorio, vigilar las características de su secreción vulvar y de las contracciones uterinas (duración, frecuencia e intensidad). Con el ecógrafo comprobará si la gestación ha llegado a término, verá si los cachorros son viables, su frecuencia cardiaca (por debajo de 180 latidos por minuto suele indicar estrés fetal) y, si le quedan dudas, realizará una radiografía para contar los fetos que siguen en el interior del útero.

Reunidos todos los datos, decidirá el tratamiento médico o quirúrgico (cesárea) que sea necesario para la perra.

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