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Su Protección | March 10, 2016

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Un nuevo inquilino

Un nuevo inquilino
Su Protección

La llegada de un cachorro al hogar debe acompañarse da medidas que aseguren una correcta convivencia.

¡Ya está aquí!. El compañero deseado ha cruzado el umbral de nuestro hogar; tenemos todo preparado: su comida, su “camita”, sus cepillos… ¿todo?. ¿Dónde está el libro de instrucciones?. Las dudas nos asaltan: ¿cómo consigo que este incansable ser me haga caso?… ¡no tiene un interruptor para “apagarlo” un ratito!; ¿le dejo subirse a la cama?, ¿cuándo le tengo que vacunar?… ¡Tranquilos!; el ansiado libro de instrucciones no tiene pastas, ni capítulos, ni ilustraciones; ese fundamental documento respira, habla y lleva bata blanca: es el veterinario. Un profesional al que debemos acudir para recibir los consejos que aclaren nuestras dudas, para que nos marque las pautas sanitarias y de convivencia que permitan disfrutar de nuestro mejor amigo “libre de problemas”.

 

SALUD

El cachorro es un ser vivo extremadamente sensible; nuestra labor será proporcinarle los recursos suficientes para defenderse contra los agentes externos durante tan delicada época de su vida. Sus principales defensas las adquiere de la madre mediante la lactación, pero esta inmunidad desaparece alrededor de los cuarenta días de vida; es por ello que debemos facilitarle unas nuevas defensas que lo protejan contra los principales agentes víricos; la única forma de conseguirlo es mediante la vacunación. La Rabia, el Moquillo, la Parvovirosis… son algunas de las enfermedades contra las que debemos proteger a nuestro perro; una sencilla pauta de vacunación marcada por el profesional conseguirá los efectos deseados. Los parásitos internos también pueden aprovecharse del cachorro si no aplicamos las oportunas medidas preventivas; antes de la vacunación, el animal debe ser desparasitado; posteriormente seguiremos una pauta periódica (una vez cada tres meses aproximadamente) que conseguirá mantener a raya, durante toda la vida, a los indeseables parásitos internos. Las pulgas y las garrapatas (parásitos externos) no querrán perderse la fiesta; el cachorro es un blanco apetecible para los instintos chupadores de tan oportunistas “bichos”; disponemos en el mercado de productos antiparasitarios efectivos y seguros que podemos aplicar a los cachorros sin causarles ningún daño.

 

EDUCACIÓN

Para que nuestro animal se comporte de forma “socialmente correcta” necesita que su propietario tenga las cosas claras: no pretenderemos que realice un “master en buen comportamiento” en dos días. ¡Paciencia!. En primer lugar debemos acostumbrarle a cuáles serán sus territorios dentro del hogar: dónde come, dónde duerme, dónde hace sus necesidades fisiológicas hasta que salga a la calle… Las pautas iniciales deben ser estrictas; toda la familia seguirá la misma línea de actuación: nadie le dará comida “de persona” y nadie le alimentará fuera de las horas establecidas; ninguno permitirá que se suba al sillón si esa es la decisión adoptada… No les volvamos locos. Si somos constantes y fieles a las normas que nos hemos marcado, en muy poco tiempo disfrutaremos de los resultados.

 

LA CALLE

Cuando nuestro nuevo amigo disfrute de una inmunidad suficiente (vacunación completa), será el momento de iniciar su socialización con el mundo exterior. Es fundamental que conozca a otras personas, a otros animales, los ruidos de los coches… Uno de los mayores fallos que se producen en esta etapa de conocimiento es llevar al animal suelto y encima pretender que obedezca a nuestros mandatos. ¿Le hemos “explicado” lo que quiere decir “Toby, ven aquí inmediatamente…”?, ¿cómo pretendemos que sepa lo que debe hacer si nunca le hemos dado la oportunidad de aprender?. Las nuevas legislaciones proponen el paseo controlado: el animal debe ir conducido mediante correa. Estas normativas pretenden conseguir una correcta convivencia entre personas de distinta opinión sobre los animales de compañía; también pretenden evitar sustos innecesarios: peleas, agresiones, accidentes de tráfico… El animal es plenamente feliz paseando con correa cerca de su dueño; si queremos “darle libertad” lo haremos en zonas destinadas a tal fin; con ello evitaremos que nuestra osadía le proporcione una libertad plena y le conduzca al cielo.

 

Nuestro nuevo amigo compartirá con nosotros muchos días, meses, años… las buenas enseñanzas que apliquemos en las primeras etapas de su vida serán nuestro mejor regalo y nuestra mayor demostración de cariño. Es terrible ver a una persona que quiere deshacerse de su mascota porque no ha conseguido enseñarla. Si tienen dudas, no esperen más, utilicen el mejor libro de instrucciones: acudan al veterinario.

 

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